DEFENSA INMUNE

DEFINICION:

Inmunidad es el conjunto de mecanismos de defensa, que permiten a un organismo, protegerse de los agresores ambientales, evitar el desarrollo de células tumorales y eliminar moléculas nocivas originadas en su interior, como producto del envejecimiento, las infecciones, el trauma o el crecimiento neoplásico /cáncer/. El sistema inmune permite a los seres vivos, preservar su identidad, diferenciando entre las moléculas propias y las extrañas, aceptando lo propio y rechazando lo ajeno al organismo.

TIPOS DE INMUNIDAD:

INNATA:

• Inmunidad de especie

• Susceptibilidad racial

• Diferencia de edad

• Barreras: Piel y mucosas

• Secreciones

• Temperatura

• Influencias metabólicas y hormonales

ADQUIRIDA:

PASIVA: -Perinatal: Barrera placentaria,

Leche materna.

-Sueros inmunes

ACTIVA: Vacunación

Enfermedad

Revisemos ahora otro concepto muy importante, porque es el mecanismo defensivo, en caso de una infección viral y es la:

INMUNIDAD ESPECÍFICA:

Para que el sistema inmune pueda desarrollar una alta especificidad, se requiere un proceso de aprendizaje, que se cumple en el primer contacto, con cada uno de los diferente antígenos. Las células encargadas de este aprendizaje son los LINFOCITOS, los cuales aprenden

procesos metabólicos especiales que le permiten responder en forma muy rápida, contra un segundo ataque por el mismo antígeno, con el cual estuvo en contacto previamente y producir la respuesta celular o la respuesta humoral, que son los anticuerpos específicos para tal antígeno.

El linfocito es una célula de gran jerarquía, superada solo por la neurona; siendo capaz de:

• Reproducirse fuera de la medula ósea.

• Aprender nuevos procedimientos metabólicos.

• Guardar la información de este aprendizaje-

• Enseñar a otras células, los comportamientos metabólicos nuevos aprendidos por ellos.

Pasando a otro tópico de este tema, de forma general se considera, que una enfermedad puede desarrollarse o el huésped agredido puede defenderse de ella, dependiendo del balance que se establezca, entre la patogenicidad del germen y la efectividad de la respuesta inmune del huésped.

En este aspecto hay que conocer, situaciones que se han presentado a lo largo de las edades, provocadas por comportamientos humanos, como es el caso de la domesticación de animales, lo cual ha dado origen a las llamadas ZOONOSIS. El animal doméstico, es el reservorio natural de los microrganismos, ya sean parásitos, hongos, bacterias o virus y por lo tanto él no

padece la enfermedad, pero el ser humano que está en contacto con estos animales, si la contrae; enfermedades que tienen una alta tasa de morbilidad y mortalidad. Esto es debido a que la costumbre de convivir con animales, data de hace más de 12.000 años, período, relativamente corto dentro del proceso adaptativo del hombre, en la cual su sistema inmune todavía no ha podido desarrollar, en forma natural, los mecanismos defensivos para combatir dichas zoonosis. Ejemplo de lo anterior, son: la rabia, la tularemia y la brucelosis, que son infecciones de muy difícil o imposible curación, lográndose la desaparición de los síntomas, pero el germen sigue vivo dentro del sistema reticuloendotelial del huésped. También en la toxoplasmosis se logra controlar la enfermedad, pero el parásito, no se logra erradicar totalmente del huésped infectado.

Todo lo contrario sucede en las llamadas ANTROPONOSIS, que son enfermedades que han convivido con el hombre durante millones de años, como es el caso del sarampión, la viruela, la poliomielitis, etc. que son entidades de menos morbilidad, para las cuales no existe un reservorio animal y de muy baja mortalidad y en las cuales el sistema inmune es capaz de desarrollar una respuesta activa eficaz.

Esta guerra entre el germen invasor y el huésped, puede ser favorable al germen, en cuyo caso se

produce la enfermedad y hasta la muerte. Pero sí es favorable al huésped, la enfermedad es controlada o presente un cuadro clínico leve y finalmente se produce la muerte del microrganismo.

Hay gérmenes de muy alta patogenicidad y también los hay de muy baja potencialidad, que solo producen la enfermedad en personas con inmunodeficiencia o con predisposición genética, por la carencia de algún gen de respuesta inmune específica, que predisponga a la persona a padecer dicha enfermedad. Uno de los casos más demostrativos de esta condición, es el de la lepra, en donde personas saludables, conviven por muchos años, con leprosos que presentan lesiones abiertas, altamente infectantes, sin contraer la enfermedad de la lepra.

En el caso que nos ocupa en la actualidad, el coronavirus, no solo y originalmente, fue una zoonosis, sino que porta injertos genéticos de otros microorganismos, como son el VIH, la tuberculosis, la toxoplasmosis, por solo mencionar algunos. A esto se le suma que también puede activar los virus atenuados que recibe y recibió la población infantil en las vacunas. Por si esto fuera poco, puede inducir el desarrollo de tumores cancerosos y diversos tipos de cáncer, además de afectar el sistema endocrino, llegando a una disfunción gonadal que puede llegar a producir esterilidad. En otras palabras, si el paciente se salva, queda expuesto a contraer diversos tipos de

enfermedades, en lo que le quede de existencia. Esta información, fue proporcionada por el venerable MAESTRE SAMAEL JOAV VATHOR WEOR, por lo cual no se encuentra todavía en los noticieros del mundo.

Considero que por mucho que a través de la historia de la humanidad, se han producido pandemias que han matado miles de seres humanos, estamos ante una situación, que prácticamente, escapa al control humano y ante la cual los gobiernos mantienen desinformada a la población, no solo del número de contagiados y de muertos, sino de la verdad, sobre la conformación estructural de este virus.

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