escrito por : Dr saimarigaua
La tabla de la Esmeralda de HERMES TRISMEGISTO, devela uno de los más grandes misterios esotéricos de todos los tiempos, cuando dice:”Es verdad, sin mentira, cierto y muy verdadero:
LO QUE ESTA ABAJO ES COMO LO QUE ESTA ARRIBA Y LO QUE ESTA ARRIBA ES COMO LO QUE ESTA ABAJO.
Por estas cosas se realizan los milagros de una sola cosa y como todas las cosas son y proceden de UNO, por la mediación de UNO, así todas las cosas han nacido de esta cosa única por adaptación”


Así como en el cuerpo humano, existe un sistema encargado de detectar las amenazas de agresión tanto internas como externas, llamado el sistema inmunológico, también en los cosmos, existen ejércitos celestiales al mando del supremo Comandante, El ARCANGEL MIGUEL, los cuales provienen de diferentes galaxias, viajando, patrullando y batallando en las guerras por proteger las humanidades y reestablecer el orden de la Creación de Dios. Son ellos, los llamados “VIGILANTES” y en esta parte del universo en que se halla la esfera Tierra, en el sistema solar de Ors, las milicias celestiales se concentran en la esfera Marte y están comandadas por el Arcángel SAMAEL.


Pensando en lo anterior, quise investigar el orden jerárquico, que regula la respuesta inmune en la maquinaria humana; dicho de otra forma, quién comanda los ejércitos de células llamados LEUCOCITOS O GLOBULOS BLANCOS, responsables de la defensa orgánica. Para lo cual hay que indagar en la neuroendocrinología, en donde se describe al llamado EJE HIPOTALAMO-HIPOFISIS-ADRENALES: o sea la relación entre el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmune. Es bien conocido, que las regulaciones metabólicas del organismo, funcionan en forma bidireccional (mecanismos de feed back o retroalimentación). O sea, que los órganos y sistemas que reciben órdenes cerebrales para actuar, a su vez, reúnen información, que llega a los centros del cerebro, para que de él se deriven los comandos adecuados que sostienen la integridad del cuerpo humano.
Revisemos en forma muy sintetizada, estos tres sistemas:
1. El sistema nervioso, consta de células especializadas, llamadas neuronas y glias y la función principal del sistema nervioso es registrar la información del estado interno el cuerpo y también de los estímulos externos al cuerpo. Toda esta información se transforma en impulsos nerviosos que viajan a través de las neuronas y que generan una respuesta a estos estímulos. O sea que integra la información del interior y del exterior del organismo para que se genere una respuesta, ya sea a nivel motor o ya sea de conducta.
2. El sistema endocrino, recibe información del estado interno del cuerpo, en cuanto al equilibrio, es decir el sistema hormonal o sistema endocrino tiene como función detectar, cual es el estado de las células, de la sangre, de tal forma que ajusta, por ejemplo, el ritmo respiratorio, cardiaco, la presión sanguínea, el equilibrio ácido base para mantener el pH de la sangre y de los líquidos corporales. etc., y todo esto lo hace a base de hormonas, para que independiente de las condiciones ambientales, el cuerpo tenga un estado estable.
3. el sistema inmune, detecta amenazas contra el organismo, ya sea internas, como las células tumorales; o detecta ataques por agentes externos como virus, bacterias, hongos o parásitos y lucha contra ellos para proteger la vida y el bienestar del ser humano.
Son tres sistemas, con células distintas, porque uno usa neuronas y glías, el otro usa células neurosecretoras u hormonales y el otro usa células defensivas o leucocitos, pada lograr que el cuerpo y la mente funcionen en óptimo estado.






Existen lugares muy importantes en nuestro cerebro, en donde se unen el sistema nervioso con el sistema endocrino, y son las estructuras llamadas hipotálamo e hipófisis, lo cual se conoce como el sistema neuroendocrino, concretamente el hipotálamo posee células nerviosas y también células endocrinas, que liberan tanto hormonas como neurotransmisores que afectan otras áreas del cerebro y otros órganos del cuerpo. Este sistema neuroendocrino, influencia al sistema inmune, aunque no lo hace de forma directa, sino a través del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, el cual, entre otras cosas, es el encargado de emitir una respuesta ante una tensión que se percibe como amenazante o que reta el equilibrio interno, por ejemplo, la sed, que es producida para evitar la deshidratación y que induce al individuo a la ingesta de líquidos. En el caso de las agresiones externas, se meneste una respuesta rápida, como la huida ante un agresor apremiante, lo cual asegura la supervivencia y el bienestar del ser humano. Este eje, forma parte del sistema nervioso simpático que pertenece al sistema nervioso autónomo. el cual funciona al margen de la voluntad del individuo, lo que significa que funciona más allá del control voluntario de la persona. Simplemente, si se percibe una amenaza no se puede evitar reaccionar al estímulo y se produce por ejemplo cortisol por las adrenales, que es una de las principales hormonas del stress. Esta reacción puntual inmediata ante el agente agresor es muy positiva, pues aumenta las probabilidades de supervivencia, pero también, y aquí por fin llegamos al objetivo de este escrito, porque estimula el sistema inmune,logrando por ejemplo, en el ataque de una bacteria, que luche por destruir este germen invasor. Pero también se puede presentar lo que se llama el stress negativo, la exposición a situaciones que se perciben como amenazas prolongadas, situaciones difíciles de resolver, como stress laboral, dependencias emocionales destructivas, enfermedades crónicas, etc… En todos estos casos la respuesta del sistema nervioso autónomo, sigue produciéndose automáticamente, sin que la persona lo pueda evitar, lo cual hace que al estar demasiado activo luchando en el diario vivir, las células se agotan, el cuerpo se agota, lo que conlleva a un déficit de energía y el sistema inmune no posee la suficiente energía para luchar con los peligros que se presentan, ya sean células tumorales que están empezando a proliferar o cualquier tipo de microrganismo invasor. En conclusión, un stress prolongado e intenso, destruye el sistema nervioso, lo hace incompetente; lo cual es reversible; si la persona cambia sus circunstancias, el sistema inmune recupera su efectividad.
Bueno, hemos visto rápidamente, como se regula la respuesta inmune a través de sistemas integrados, que estimulan o deprimen las facultades defensivas del cuerpo. Y lo mismo ocurre en los cosmos, en donde también existen monstruos gigantescos, extraterrestres periféricos, criaturas que han logrado cierto grado de tecnología que utilizan de forma negativa, para influenciar en esferas como la Tierra y tratar de apoderarse de sus habitantes, para usarlos en sus experimentos genéticos. Pero afortunadamente también están las huestes divinas, que sostienen la prevalencia de la luz, la justicia y la verdad, y que nos defienden en forma silenciosa, vigilando los espacios interestelares.


