Por: Vipas


El estrés es una reacción del cuerpo, de la mente ante un estímulo externo, estímulo que puede ser un peligro, una amenaza o una emoción. El estrés no es exclusivo de los seres humanos, el estrés está presente en la fauna, en la flora, en toda la naturaleza, está presente en el cosmos. El estrés contribuye a la creación de las formas y de las cosas.
Los estudiosos de los signos de los tiempos afirman que estamos viviendo el tiempo omega, tiempo en que se acelera el movimiento atómico de la materia, tiempo caracterizado por la rapidez y la velocidad. La dificultad de adaptarse a estos tiempos ha generado una ola de estrés en la humanidad, volviéndose una enfermedad o una pandemia silenciosa que afecta a todos los sectores de la sociedad.
Uno de cada 7 jóvenes entre 10 y 19 años padecen algún trastorno mental.. el 43% de adultos sufren de estrés. 301 millones de personas sufren trastornos a nivel mental.


Pero no todo estrés es negativo. Existe el estrés adaptativo, que nos ayuda a acoplarnos a nuevas situaciones de la vida, un cambio de lugar de vivienda, un cambio de labor o trabajo, un cambio de estado civil: casados, separados, viudos. En este tipo de estrés hay una cuota de cortisol que se libera en nuestro organismo y esto hace que al entrar en la sangre nos vuelva más eficiente en muchos aspectos. Este estrés adaptativo, puede convertirnos en personas creativas, en personas productivas, más agiles. Si sabemos manejar el estrés podemos sortear los peligros y las dificultades, incluso podemos realizar hazañas. El estrés que no podemos controlar se puede volver un estrés crónico y este si es enfermizo, puede ser causa de migrañas, gastritis, reflujos, colon irritable, estreñimiento, enfermedades musculares, alteraciones de sueño, alteraciones hormonales, irritabilidad.


Hay ciertas enfermedades que si no se controla el estrés es muy difícil su recuperación, es el caso de las enfermedades autoinmunes como la soriasis, la artritis.
Durante el estrés disminuye la producción de insulina pudiendo generar una diabetes.
Según la Universidad de Harvard el 50% de las enfermedades tiene que ver con situaciones emocionales.
Algunos de los síntomas del estrés crónico son: el cansancio corporal, la fatiga ocular, las taquicardias, vivir angustiado, aislado, la falta de apetito o el descontrol en la forma de comer, carácter irascible, nerviosismo, llorar por cualquier cosa. Todos estos son avisos de que algo está sucediendo en nuestro interior, y tenemos que tomar cartas en el asunto.
Una de las cosas que facilita el estrés, es la inflamación. Hoy se habla de una sociedad inflamada que es a la vez fruto de malos hábitos alimenticios, el consumo de comida chatarra, alimentos refinados, alimentos industrializados, etc. También facilita el estrés la práctica de una vida sedentaria en la que no se procesa el exceso de cortisol que libera el estrés.


Ayuda mucho en este proceso de salir de estados de estrés el consumo de frutas, en especial las de color rojizo, cítrico, musáceo o bananos. Se puede consumir garbanzos, semillas de girasol, semillas de linaza un té de manzanilla, de toronjil, de valeriana, de cidrón. La utilización de aromaterapia, en especial la flor de lavanda y la flor de azar que proporcionan un excelente relax emocional. Se puede consumir magnesio, presente en todas las hojas verdes. Es importante mantenerse hidratado.
Se puede salir al campo y mirar el paisaje, hacer ejercicio físico, practicar yoga, artes marciales, taichí, prácticas de respiración como el chikung.
Hacerse baños de bosque, baños de sol, caminar descalzo en la grama o en la arena, nadar en ríos, lagos o el mar.
Practicar un hobby donde se sienta bien. Estudiar un idioma extranjero. Practicar el arte como la pintura, la música, la danza..
Es importante visitar a los amigos, ser parte de un grupo social, estar más con la familia ayudan radicalmente a des estresarse.
No dejarse llevar por las prisas de los demás, no identificarse con los problemas de los demás, ser parte de la solución y no del problema. Recordemos la famosa frase de Napoleón: vísteme despacio que estoy de prisa. Dejemos atrás el estrés disfrutando del poder de la lentitud, saboreando cada acto y cada suceso de nuestras vidas.


