por: Vipas


Todo en la naturaleza se expande y se contrae, es el principio básico de la respiración. Entre una inhalación y una exhalación cósmica surge la creación. Los libros sagrados nos dicen que Dios insufló en las narices del ser humano aliento de vida. Respira el ser humano, respira la fauna, respira la flora, respira el mundo mineral.
Por los incomparables beneficios que proporciona la respiración en nuestra vida, respirar es un ritual, es un acto sagrado, pero como hemos perdido la dimensión de su carácter, lo hacemos de una forma mecánica, sin tomar conciencia de su importancia. Incluso nos hemos olvidado de respirar adecuadamente.


Existen 3 clases de respiración, la superficial en la cual el aire llega hasta el inicio superior de los pulmones; la respiración media, en donde el aire llega hasta la mitad de los pulmones y la respiración diafragmática en donde el aire llega hasta el límite con el diafragma, esta última es la forma adecuada de respirar.
Una respiración profunda nos ayuda a reducir la presión arterial evitando problemas cardiovasculares. Con una respiración profunda logramos que el cuerpo se oxigene, libere toda la carga emocional negativa. Con una buena respiración fortalecemos el cerebro y la memoria. Por eso Hipócrates, el padre de la medicina, decía: “el aire puro es el primer alimento y el primer medicamento”
La respiración ayuda a controlar el temperamento. Las personas irascibles, los impacientes, los intolerantes deben hacer terapias de respiración. Los que sufren de asma, de pulmonía pueden curarse con terapias de respiración. La respiración fortalece el sistema nervioso que es la base de la salud de los otros sistemas del cuerpo. La respiración nos vuelve más empáticos, más sociables.
Con la respiración podemos autocurarnos, calmar dolores utilizando la mentalización de colores cuando inhalamos el aire y cuando lo exhalamos.
Si una persona respira bien, en un momento dado esta práctica puede provocar el despertar de su conciencia.
La respiración superficial es una de las causas del estrés oxidativo, lo cual inflama el sistema nervioso. Si practicamos la respiración diafragmática, inhalando por la nariz, reteniendo y exhalando por la boca; esta forma de respirar va a desinflamar el nervio vago, restableciéndose de algunas patologías como el insomnio, cansancio, estado de ánimo bajo, etc.


Cada ámbito de la creación tienen su propio ritmo de respiración; así por ejemplo los perros respiran de 20 a 30 veces por minuto, lo cual determina un ciclo de vida entre 10 y 15 años. Los seres humanos respiramos entre 12 y 20 veces por minuto y vivimos entre 80 y 100 años. Las tortugas respiran de 3 a 5 veces por minuto y viven entre 500 y 600 años. Lo que quiere decir que si logramos ralentizar nuestra respiración, nuestra existencia puede alargarse. Para eso hay una ciencia que nos enseña este arte de la respiración.
La respiración es una magia en nuestra vida. Dicen en Oriente que si disminuimos nuestro ritmo y respiramos solo 9 veces por minuto, empezamos a tener una conexión con la naturaleza y percibimos aspectos que el común de las personas no lo hacen. Se puede percibir lo que siente un árbol, lo que siente un ave, las intenciones del viento, etc. si se respira solo 6 veces por minuto se conecta con el mundo inanimado y sus secretos. Así se tiene acceso a la sabiduría y conocimiento del universo.


Una respiración prolongada puede aliviar incluso las enfermedades más difíciles e incurables.
Cuando respiramos no solo estamos ingresando en nuestro organismo oxígeno sino también una sustancia energética, que en la India se lo llama PRANA, que es el principio de la creación de todas las cosas, y que se encuentra en el aire. Para captar el prana se utiliza una técnica de respiración llamada pranayama, que consiste en inhalar el aire en unos segundos, retenerlo en el mismo tiempo y exhalarlo en el mismo tiempo. En la base de la nariz y en la garganta existen filamentos nerviosos en donde se capta esta energía pranica y se lo incorpora al organismo.
Dos horas antes del amanecer existe en el ambiente una energía manasica de altísima calidad que no solo fortalece el aspecto físico sino el aspecto anímico y espiritual de las personas. En los monasterios taoístas se aprovecha de esta energía para acrecentar la espiritualidad, la sabiduría y acelerar su proceso evolutivo.
Se aconseja inhalar siempre por la nariz, y exhalar por la boca. Cuando inhalamos por la nariz hay una mayor capacidad de memoria, cuando respiramos por la nariz se da una conexión con la amígdala que es el órgano encargado de dar respuestas a situaciones emocionales. No se da esta conexión si se respira por la boca. Por eso dentro del taoísmo se enseña que si se inhala al hablar puede decir cosas más positivas, la palabra tiene mayor poder. Si lo hace respirando por la boca no tiene el mismo efecto positivo. Si al oír a alguien, estamos inhalando por la nariz, se memoriza mucho más esas palabras.


La respiración es practicada en todos los ámbitos sociales: músicos, cantantes, locutores, deportistas, terapeutas lo utilizan para su perfeccionamiento profesional.
Muchas agrupaciones religiosas y filosóficas utilizan el arte de la respiración como instrumento de crecimiento espiritual y de conexión con la Divinidad.
El chi kung es una herramienta de la medicina tradicional china, son ejercicios terapéuticos utilizando la respiración como mecanismo de sanación. Cuenta la historia que Huang Di el padre de la medicina China inmortalizó su cuerpo a la edad de 110 años practicando el chikung sexual.
Recordemos que la práctica diaria de estas técnicas nos lleva a gozar de una mejor calidad de vida.
Cuando la respiración se convierte en un acto consiente, entonces accedemos al presente y podemos percibir la naturaleza de todas las cosas. En la respiración consciente no solo respiramos por la nariz sino por todo el cuerpo.
Respira.


