Por: Hadamel


La miel de las abejas es un producto prodigioso, una panacea, un milagro de la naturaleza.
Los egipcios decían de la miel de abejas que son las lágrimas de Ra, los griegos lo consideraban el néctar de los dioses del Olimpo, en el libro del Corán en la sura de las abejas se dice “sepan los hombres que en el vientre de la abeja se produce un líquido que sirve para curar”, en la Biblia hebrea en el libro de Isaías se anunció que el Mesías “Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y elegir lo bueno”. En el pueblo taoísta se las llama las aves de Jah o de Dios. En la india la miel es símbolo de abundancia y dulzura.


Se cuenta en la mitología griega y romana que las puntas de las flechas que lanzaba Cupido, eran endulzadas con miel de abejas para que al llegar al corazón de la persona, la miel encienda el amor.
La miel de abejas representa la resurrección y la inmortalidad porque no tiene tiempo de caducidad. En la tumba de Tutan kamon, en 1920 encontraron varias vasijas de miel en perfectas condiciones, dejadas allí hace más de 3.000 años.
Por eso un alimento conservado en miel puede durar muchísimo tiempo en buenas condiciones.
En Roma y Grecia Cuando una pareja se casaba, la madre de la novia les colocaba en la mesita de noche un frasquito de miel de abejas, cuyo objetivo era acrecentar la fertilidad de los recién casados.
Tanto los romanos como los mayas utilizaban la miel de abejas como moneda para pagar una compra.


La miel es fruto de una obra de alta ingeniería alimentaria que se origina cuando la abeja obrera sale de la colmena y llega a una flor para libar su néctar, el cual es transportado en una bolsa membranosa que es un una especie de estómago de la abeja conocido como buche melífero.
Al llegar a la colmena se da un intercambio de este néctar de unas abejas a otras portando sustancias como enzimas, polen, bacterias probioticas de sus jugos digestivos hasta que se convierte en miel que la depositan en las celdas de los panales en donde se da un proceso de maduración y deshidratación y cuando está con la textura adecuada, la tapan con una capa de cera, hasta que esté lista para ser cosechada.
Muchos apicultores después de la cosecha de la miel la calientan y la filtran extrayendo partículas de polen, de propóleos y pedacitos del cuerpo de abejas, quedando una miel pura pero no integra. Esta es una miel refinada, la cual generalmente se mantiene líquida.
La miel que se cosecha y no sufre ningún tipo de proceso antes de ser consumida se llama miel viva o miel cruda, esta conserva todos los nutrientes, partículas de polen y propóleos que han arrastrado las abejas hasta la colmena. Esta miel generalmente, con el paso de los días, se va solidificando.


Dentro del taoísmo se ha considerado a la miel cruda como el mejor probiótico y el mejor antibiótico natural, precisamente por las trazas de polen y propóleos que guardan en su interior.
Hace poco tiempo en la universidad de Hiroshima en el Japón hicieron estudios de la miel y encontraron un probiótico llamado Lactobacillum Kunkeei. Cuando una persona consume miel cruda consume este probiótico, el cual se mantiene vivo siempre y cuando no se caliente la miel.
Quien consume miel cruda, el Lactobacillum Kunkeei refuerza la microbiota intestinal, proporcionándole las enzimas que son menester para generar una excelente digestión. Ayuda en el tránsito intestinal, tiene una acción laxante evitando el estreñimiento.
Este probiotico de la miel fortalece el sistema inmunológico previniendo y curando cualquier tipo de enfermedades.
Al consumir miel cruda el probiotico Lactobacillum Kunkeei consume la fructuosa de la miel, impidiendo que se aumenten los niveles de glucosa en la sangre, motivo por el cual los diabéticos pueden consumir esta miel con moderación


Debido a la gran cantidad de antioxidantes que posee, la miel de abejas previene las enfermedades cardiovasculares, combate el estrés y las alteraciones nerviosas.
La miel de abejas ayuda a las personas que sufren trastornos de la memoria y en el proceso de la cognición.
Por su poder antibacterial y antiinflamatorio, la miel ayuda a curar las quemaduras de la piel y sanar las heridas que no son profundas. Actúa como bactericida sobre el Streptococcus mutans la bacteria de la caries dental y disminuye la halitosis. También combate la bacteria helicobacter pylori.
La miel es un alimento muy energético, cuenta con muchos minerales, azúcares, los cuales se absorben rápidamente en la mucosa intestinal y en pocos minutos se siente un gran vigor corporal. Excelente para personas anémicas o convalecientes.
Actúa como vasodilatador por tanto es excelente para una buena circulación sanguínea
Hay una rama de la medicina natural llamada apiterapia en la cual se aplica el aguijón de la abeja en diversos lugares del cuerpo. En el veneno de la abeja se encuentra una sustancia llamada apitoxina con la cual se trata inflamaciones de origen traumático como la artritis, reumatismo, osteoartritis, artritis reumatoide, neuralgia lumbar, esclerosis múltiple, arterioesclerosis, lupus y afecciones del sistema nervioso.
Es un gran relajante, ayuda a conciliar el sueño. En los monasterios taoístas de Colombia se enseña técnicas para reposar sobre colmenas de abejas para curar el estrés y problemas emocionales ya que el sonido de estos himenópteros producen una agradable armonía interna.
El 75 % de la producción agrícola está siendo polinizada por las abejas y otros insectos por eso decía Einstein que si desaparecen las abejas en la tierra, desaparece la vida en el planeta.


