Hace algún tiempo, más exactamente en el siglo pasado, la danza tuvo la oportunidad de poder convertirse en la maquinaria perfecta para hacer que la mente, el cuerpo, el alma se unificaran para el despertar de la conciencia. Uno de los mayores retos que todos los buscadores de las preseas encantadas buscaban con afán, mas solo se hallaban en los antiguos libros del saber cósmico.
Un gran hombre llamado George Ivánovich Gurdjieff, Maestro de las danzas liberadoras de la conciencia, construye una serie de movimientos corporales, que, unificados con músicas especiales, logran que la mente viva el presente, que el cuerpo viva el ahora, y que la conciencia pueda unificarse con la conciencia esferal y cósmica.
Fueron muchas enseñanzas que este Gran Maestro dejó, señalando el camino de la salud con las danzas sagradas. Al practicar las danzas cerebrales, las danzas derviches o las danzas sagradas de Gurdjieff el espíritu crece, el cuerpo se fortalece y la mente encuentra la paz activando el magnetómetro de la esfera para preservar la vida.
La danza es la oportunidad que el cuerpo tiene para hallar la salud, este gran Maestro afinó los hemisferios de las tierras andantes para que estuvieran sincronizados en la luz.
En los Andes de Colombia hallé un Gran Maestro que enseñó, que la danza es la oración en silencio perfecta al Gran Hacedor. Este gran hombre generó grupos de danzarinas y danzarines en mándalas para ayudar a que los movimientos de los cuerpos generasen esa energía vital de la cual Gurdjief hablara para lograr la paz. Maestro de la montaña, sabio camínate llamado Keliun Zeus Induzeus trabajó con sus monjes arduas jornadas de danzas por la vida.
Hubo una danza hermosa que generó el renacer de los dioses caídos, danza en la cual se hacen movimientos sincronizados con el cosmos, músicas de tierra armonizaban este trabajo y hombres y mujeres danzaban al son de Dios. Esta danza se llama la danza de la Existencia.
Danzar es orar, danzar es sanar el corazón de la humanidad.
Danzaba Huang Di, el Emperador Amarillo todos los días al amanecer, soltando su cabello y moviendo su cuerpo al son del viento para unificarse al canto que la naturaleza, emanaba canto de salud, longevidad y paz.
Muchos grandes de la historia danzaron en grupo, solitarios, por la vida de sus cuerpos y del cuerpo esferal que nos sostiene
Danza, porque la vida es una danza constante,
Danza a la vida
Danza por tu vida
SILFAVIDMENT


