

Según el feng shui, la cocina es el corazón de la casa, desde allí se emana el amor a todos los miembros de la familia, es el fuego en torno al cual gira la felicidad del hogar. Según las culturas asiáticas la cocina es la fuente de la prosperidad y de la riqueza. Si la cocina no está limpia e en orden, no fluye la riqueza. En la teogonía taoísta se considera a la cocina como un Templo en donde vive el ángel Vita, que es el ke genera la vitalidad en los alimentos y en quienes lo consumen; por estos motivos la cocina es el lugar en donde se fabrica la salud o se fabrica la enfermedad.


Existen dos tipos de utensilios en la cocina. Unos de uso general, en donde se preparan los alimentos como son las ollas los sartenes, los cucharones, las cucharas grandes que se meten en las ollas, los tazones, los cuchillos, etc. Y hay otros utensilios de tipo personal en donde se comen los alimentos como son el plato, la cuchara, los cubiertos, el vaso, etc. En los utensilios generales no podemos introducir los utensilios personales, por ejemplo en una olla no podemos introducir la cuchara con la cual comemos, porque si esa persona tiene alguna enfermedad que de pronto no sabe que lo tiene, ese virus o microbio va a quedar en la olla en donde están los alimentos que van a consumir toda la familia, y va a convertirse en un foco de contagio. Si alguien quiere probar la comida, con una cuchara grande se saca un poquito en el plato o cuchara personal y se prueba. Así se evita contagios y cuidamos la salud de toda la familia.
Tenemos que saber que los virus ya sean de tuberculosis, de hepatitis o de sida, etc. También tienen su parte energética, y así se laven los vasos, las cucharas, los platos, etc. Con agua caliente o con algún detergente fuerte, el aspecto energético de esos virus o de esa enfermedad permanece en esos utensilios personales, o sea en el plato, en el vaso, en la cuchara, etc. Y puede ser un foco de contagio para quien lo use.
En el ámbito social se dice que así como un cepillo de dientes que se ha usado repetidas veces no se lo presta, de la misma forma una cuchara que ha utilizado otra persona o muchísimas personas como es en el caso de los restaurantes, no se la debe usar. Hay quienes llevan su propia cuchara cuando salen a comer fuera de su casa, que aunque parezca incomodo, es una medida que está utilizando la gente para cuidar de su salud. Por eso no podemos comer en cualquier lugar porque no sabemos los cuidados con que preparan la comida.


Esto no es nuevo, nuestros abuelos y sus hijos usaban cada uno su propia cuchara y su propio plato. Incluso había utensilios generales para determinado alimentos, por ejemplo había la olla de la leche, la olla del arroz, el recipiente de la ensalada, etc.
Cuando vamos a lavar las ollas debemos usar una esponjilla solo de las ollas y otra esponjilla para los utensilios personales.


Por otro lado es importante el material de los utensilios generales. Entre los mejores materiales están las ollas y sartenes de hierro forjado o hierro fundido, que aunque son un poco pesados, son excelentes. También son excelentes las ollas y sartenes de acero inoxidable o de acero quirúrgico. No es conveniente el uso de ollas y sartenes cubiertos con teflón, ya que es un material cancerígeno. De igual forma no es conveniente el uso de ollas y sartenes de aluminio ya que contiene neurotóxicos que están asociados a la perdida de la memoria y con el Alzheimer.
Hay cosas que no deben estar en la cocina, y una de ellas es el televisor, sobre todo cuando se está comiendo y se observan las noticias. Tenemos que saber que cuando se introduce el alimento en la boca es uno de los momentos en que más se graba lo que se oye y lo que se ve, lo bueno y lo malo. Por eso no se discute en la mesa. Por eso es que a muchas madres que están embarazadas les prohíben ver noticias, novelas, películas de terror, más aún cuando están comiendo, porque eso se impregna en el alimento y luego se introduce en su genética y repercute en su comportamiento y en el de la criatura que está en su vientre.
Pero también se graba las cosas buenas, por ejemplo en los monasterios y en algunos internados, en el momento del almuerzo se hacían lecturas de libros sagrados o de medicina, para grabar esa enseñanza con mayor firmeza dentro de la persona.
En la China se decía que el que cocina los alimentos es el médico de la familia porque en la forma en que se los preparen, los alimentos se convierten en una fuente de salud y de vitalidad. Así que desde la cocina podemos generar los mejores cambios en nuestras vidas. Recordemos que la salud es la mayor riqueza que poseemos.




